jueves, 23 de noviembre de 2017

El grotesco Sínodo Cadavérico



Toda institución política y religiosa ha tenido en más de una oportunidad algún período oscuro, pero no hay duda que por mucho, los eventos que se desarrollaron en ésta época son los más escandalosos, además de bizarros, en toda la historia papal, y de la Iglesia Católica, a pesar que ha tenido muchos.

En plena Edad Media, el pontificado, aunque poderoso, en cuanto al poder espiritual que representaba, aun estaba muy influenciado y manipulado por los poderosos señores romanos, que proyectaban su autoridad a través del papa de turno apoyando a una u otra facción, a beneficio de sus propios intereses. En parte, la razón de éste servilismo del pontífice de turno para con los senadores, se debe, que ellos, de forma directa, participan en el proceso de la elección al Trono de San Pedro, en una época aun lejana, antes que se realizara a través del Cónclave.

El papa Formoso, electo en el año 891, decide enfrentar ésta situación y apartarse de la influencia de la poderosa familia Spoleto, pero para lograr su objetivo debe de aliarse con un rey extranjero, Arnolfo, al que le solicita que invada Italia y así poder erradicar por la fuerza el poder de los Spoletro o al menos limitarlo. Arnolfo cruza los Alpes y llega a Roma a principios del año 896, cumpliendo con su parte del trato y en agradecimiento, el papa Formoso lo corona Sacro Emperador Romano, pero como era de esperarse, éste hecho encoleriza a la nobleza romana, que nunca llega a ser totalmente derrotada y contraataca, expulsando a las fuerzas del emperador de la península. Un par de meses después el papa Formoso muere repentinamente y la oportunidad se le presenta a la familia Spoleto, quienes logran elegir a un pontífice aliado, Esteban VI.



Representación idealizada del Papa Formoso según consta
en la Basílica de San Pablo Extramuro en Roma.



Detalle de las paredes de la Basílica de San Pablo Extramuro en Roma, en
donde están representados los ícono de todos los papas de la historia
hasta la fecha.

Este nuevo papa, Esteban VI, para satisfacer las demandas de sus “patronos”, y reivindicar el antiguo estatus político de la familia, debe revertir las decisiones tomadas por su antecesor, Formoso, cosa que no es fácil, ya que la autoridad papal es irrevocable, aunque ya esté muerto, razón por la cual resuelven hacerle un juicio póstumo, desarrollándose  el más grotesco de los eventos; el cadáver de Formoso, que ya lleva dos años muerto, es exhumado y sentado en el Trono Papal, vestido con toda su indumentaria y se le leen los cargos en su contra, dándose inicio al “Sínodo Cadavérico”.



Este es el único cuadro que representa el "Sínodo Cadavérico"
"El papa Formoso y Esteban VII"
Autor: Jean Paul Laurens, 1870
Museo de Bellas Artes de Nantes, Francia

Para mantener, en esta farsa, algunos indicios de legitimidad, se le asigna al papa muerto un diácono para que defienda su nombre; un oscuro personaje que no tiene ni idea de lo que hace allí. El papa Esteban VI se luce y al no tener un interlocutor vivo que se pueda defender, hace gala de su elocuencia y difama a Formoso, en la búsqueda de inhabilitarlo como pontífice.

Papa Esteban VI

Todo el juicio está arreglado y es encontrado culpable, con lo que se ilegaliza su elección papal, quedando todos sus actos, decisiones y nombramientos revocados. Se procede entonces a cortarle los tres dedos de su mano derecha, los que se utilizan para la consagración, y luego, ya despojado de sus vestiduras es enterrado en un lugar secreto.

Las reacciones de las facciones opositoras son inmediatas y el papa Esteban VI es encarcelado y luego estrangulado, creándose una sucesión de papas, casi que de manera simultánea, entre los que apoyan a Formoso y los que lo rechazan. En ese período de intrigas, corrupción y muertes, un hombre se va abriendo paso, hasta que logra, que en el año 898, lo elijan papa, ese personaje es Sergio III, quien no limita sus actos en la búsqueda de satisfacer sus ambiciones políticas y satisfacer sus pasiones carnales.

La labor inmediata de Sergio III es reabrir el juicio al mutilado esqueleto de Formoso y por si quedaban dudas, volver a condenarlo, pero ésta vez, su cuerpo es lanzado al río Tíber con el objetivo de borrarlo de la historia, pero cuenta la leyenda, que el cadáver se enredó en las redes de un pescador, quien lo rescató y lo ocultó hasta que años después, el juicio en contra de Formoso vuelve a ser reabierto y, en esa oportunidad, su pontificado reivindicado, entonces sus restos fueron entregados de vuelta y yace hoy en día en las criptas papales de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

Cronistas de la época, algunos de ellos adversos a Formoso, escribieron referencias elogiables sobre él: "obispo de gran santidad y ejemplares costumbres”, lo que indica, para la posteridad, que todos los argumento esgrimidos en éste “Sínodo Cadavérico” fueron creados para lograr los objetivos de una familia ambiciosa e inescrupulosa, que no se detuvo en nada para servir sus intereses. Pero la historia no olvida y la memoria de ésta permanece como nefasta.




Lista de los papas enterrados en las
criptas de la Basílica de San Pedro.

Aunque es irónico, que el cuerpo del papa Sergio III también esté sepultado allí, a pesar que él se ve involucrado en otro escándalo aun peor: el “Saeculum obscurum”, mejor conocido como La Pornocracia, período aún más escandaloso, al cual haré pronta referencia.

Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi

 

viernes, 2 de junio de 2017

El Vandalismo en el Arte


La Piedad de Miguel Ángel

En 1972 el geólogo húngaro Laszlo Toth, 32, entra en la Basílica de San Pedro, Roma, se dirige a la escultura La Piedad, esculpida por Miguel Ángel en el año 1499, extrae un martillo de su bolsa y comienza a gritar, "yo soy Cristo resucitado de entre los muertos", mientras le da un total de 15 martillazos a la obra antes de lograr ser detenido por la multitud, rompiéndole el brazo, la rodilla y la nariz a la virgen María y astillando otras partes de la escultura. 


Laszlo al momento de ser detenido.

Laszlo fue arrestado y deportado, pero nunca condenado por su crimen, pero desde ese momento y luego de ser minuciosamente restaurada, La Piedad permanece protegida en un nicho tras un vidrio contra balas y alejada de los entusiastas que visitan la basílica con el fin de admirar una de las piezas más famosas de la historia.


El rostro de la virgen María después de ser reparado.

En el año 1498 a Miguel Ángel Buonarroti le es encargada la escultura de La Piedad por el cardenal de la Villiers como pieza monumental para ser colocada sobre su mausoleo al momento de su muerte, en la capilla de Santa Petronila en el Vaticano y le paga una suma considerable de 450 ducados de oro con la única condición que la finalizara en menos de un año. Es bien sabido lo meticuloso y detallista que era Miguel Ángel y el tiempo que él le dedicaba a cada una de sus obras, pero el cardenal estaba muriendo y deseaba verla antes de fallecer. Nuestro artista de 23 años de edad se dedica a ella noche y día, obsesionado, como ya era natural para poder cumplir con el compromiso, logrando la hazaña en 363 días, dos días antes de lo pautado, pero seis días después de la muerte del cardenal.



La masiva pieza de mármol blanco de 174 cm x 195 cm y con un peso de 5.5 toneladas es colocada en el lugar asignado. De inmediato atrae la atención de todos y éstos se preguntan ¿Quién será el artista? Cada uno comenzó a especular y más de un nombre fue sugerido. La escultura en ese momento no estaba firmada. Miguel Ángel estaba presente y su ego lo carcomió, pero en vez de reclamar a gritos su autoría esperó con impaciencia la noche para cincelar en la banda, sobre el vestido de la virgen María, su nombre: “Miguel Ángel Buonarroti, florentino, la hizo.” Nunca más necesitó firmar otra obra.


MICHAELA[N]GELUS BONAROTUS FLORENTIN[US] FACIEBA[T]

Unos años después el arquitecto Bramante, diseñador de la actual Basílica de san Pedro, tuvo que demoler la capilla de Santa Petronila, al igual que la antigua Basílica de san Pedro, para dar paso a su nueva obra, dejando a La Piedad en una especie de Limbo hasta que en 1749 es colocada en la primera capilla de la majestuosa basílica.


Antigua Basílica de san Pedro con la capilla de santa Petronila al lado.

La escultura está diseñada para ser vista por todos sus ángulos, recorriéndo en círculo, pero gracias al ataque perpetrado sólo puede ser vista de frente, a distancia y detrás de un vidrio... ¡gracias Laszlo!



Esa no ha sido la única vez que una obra de arte ha sido atacada de manera deliberada, por el contrario, es más usual de lo que uno piensa, razón por la cual cada vez vemos más obras con vidrios de protección, afectando desde ese  momento la manera en que la vemos, ya que el reflejo de lo que está detrás ahora se mezcla con el cuadro.


En 1914, la sufragista Mary Richardson, decidió atacar a La Venus del Espejo
de Diego Velázquez,1651, en el National Gallery de Londres, para llamar la
atención a su causa: obtener el voto para las mujeres.

La Venus del Espejo luego de la exhaustiva restauración. Esta es la única pintura
de desnudo que sobrevive del maestro español, ya que para la época la censura
moral creada por La Inquisición Española lo prohibía. 

Hay innumerables casos de ataques cobardes a las obras de arte, pero las más comunes son: fanatismo, demencia, desorden mental y vandalismo, aunque en la mayoría de los casos resulta que el atacante lo busca notoriedad, al ligar de ese modo su mediocre existencia a la de la obra, ya que, hasta ahora, las condenas por "Vandalismo Artístico" no son tan severas como uno pensaría, pero eso debería de cambiar, ya que la agresión al final del día no se le está haciendo a la "Obra", sino a la memoria colectiva de la humanidad.


Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi



jueves, 2 de marzo de 2017

El enigma del escritor Christopher Marlowe

De no haber existido William Shakespeare el nombre de Christopher Marlowe brillaría en lo más alto de la escritura inglesa.



Retrato aparente de Christopher Marlowe
Autor anónima, 1585
Corpus Christi College, Cambridge, Reino Unido

En su corta vida, 29 años, Marlowe revolucionó la literatura teatral, modernizándola de una forma sin precedentes y convirtiéndose en uno de los pilares del Período Dorado Isabelino y, todo eso con su elocuente narrativa del drama histórico, eliminando la rima y el deseo de romper con los estándares tradicionales de la puesta en escena, en donde la música y el baile los sustituye por los diálogos astutos, captando así y por primera vez, la atención total del espectador, a la obra. Y de pronto, de la forma más absurda e inesperada muere, asesinado por un oscuro personaje de nombre Ingram Frizer, el 30 de mayo de 1593. Pero su estilo literario y su narrativa no, lo que ha generado una cantidad de conjeturas y especulaciones de lo que realmente pasó o pudo haber pasado esa noche en la taberna de Eleonor Bull. Según se sabe el cuerpo de Marlowe fue enterrado en una tumba anónima y el asesino fue indultado y puesto en libertad por orden de la reina Isabel I Tudor cuatro semanas después del homicidio.



Detalle del Retrato de "Elizabeth I Tudor"
Autor anónimo, c. 1575
National Portrait Gallery, Londres

Desde el principio, la vida de Christopher Marlowe, ha estado rodeada en un velo de misterio, desde el tiempo en que estudió en el Corpus Christi College en Cambridge, en la que, debido a sus largas ausencias a la ciudad de Reims, Francia, se le negó el otorgarle la licenciatura en la maestría de letras, pero gracias a una inesperada carta de la mismísima reina Isabel I, en la que a grandes rasgos y sin mayores detalles, solicita sea reconsiderada esa decisión, y de inmediato le entregan el título. ¿Pero qué contactos pudo haber tenido un joven estudiante? hijo de un zapatero, entre tantos otros, para que la reina intercediera por él. La respuesta ante esta interrogante, ¿puede ser? que él, reclutado para el servicio secreto por sir Francis Walsingham, Secretario de Estado de la reina, haya estado trabajando encubierto para informar sobre los muchos complots cristianos que se gestaban en esa época, para derrocar o asesinar a la “ilegítima” reina protestante de Inglaterra. Una red de espionaje sin precedentes que sentó las bases de la seguridad de estado digno de “La Guerra Fría”.



Retrato de "sir Francis Walsingham"
Autor: John de Critz, 1585
National Portrait Gallery, Londres

Si continuamos estirando el hilo, ¿qué mejor forma de infiltrarse en los bajos fondos londinenses? el sub mundo artístico, si ya se cuenta con un prontuario policial; Marlowe fue encarcelado por participar en un duelo, aunque fue como espectador, pero igualmente cómplice de un método de ajusticiamiento prohibido por el Estado, con el objetivo de evitar la anarquía social, al tomar los asuntos legales bajo sus manos, pero aun seguía siendo práctica usual. 

Sus seis años como escritor fueron muy productivos y sentó las bases de su genialidad literaria, entre sus obras se destacan: Tamerlán el Grande, La matanza de París, Doctor Fausto y La vida de Eduardo II de Inglaterra, todas ellas escritas, producidas y representadas en escena, con gran éxito, y de pronto, un buen día, un amigo lo traiciona en una confesión extraída bajo tortura, quedando su nombre en tela de juicio y es arrestado, pero mientras espera, junto a otros, su destino inmediato es asesinado. 

Algunos historiadores, al menos desde el siglo XVIII, consideran que el asesinato de Marlowe fue una farsa para proteger la vida de uno de los principales espías de sir Francis Walsingham, en un momento en el que su identidad pudo verse cuestionada o descubierta. De ser así, la estrategia resultó, pero el único problema es, que “el escritor escribe”, y esa necesidad se manifiesta en el deseo de ser publicado, pero es algo complicado si estás muerto, aunque sea en apariencia, razón por la cual necesitas conseguir una fachada, una persona que firme y presente, como suyas, las obras en cuestión y es allí, en donde aparece William Shakespeare, un hombre que no tuvo preparación ni educación académica, que de la nada se convirtió en una de las mayores celebridades literarias de la historia, pero con el mismo estilo, temática e igual narrativa sin rima que Marlowe dominó a la perfección. 


Retrato de "William Shakespeare"
Autor: Louis Leonard, c. 1610
National Portrait Gallery, Londres

De ser esto cierto, ¿Cuál es el beneficio para Shakespeare y cual es para Marlowe? Al primero, sin duda, uno monetario y al segundo, la libertad para poder continuar con sus labores de espionaje, protegiendo su identidad y los intereses de su reina. Una teoría descabellada, que tiene ya, casi tres siglos en el tapete. 

En el año 1976, el cineasta norteamericano Woody Allen, produce una película de nombre El Testaferro, en la que un personaje oscuro y anónimo de pronto surge como una celebridad, mientras, a través de él, varios escritores perseguidos por aparecer en la “lista negra” del infame senador  Joseph McCarthy, en su absurda obsesión de perseguir a comunistas en los Estados Unidos, "el Macarthismo", publican sus manuscritos para poder seguir subsistiendo.



Woody Allen en la película El Testaferro.

En el año 1998 se realiza la película Elizabeth, basada en los primeros años de la vida de la reina inglesa, protagonizada por la actriz Cate Blanchett y Geoffrey Rush como su ministro de seguridad, sir Francis Walsingham, en la que se observa, como maquina sus métodos para conseguir la información e inculpar a los que él considera peligrosos para, literalmente, eliminarlos, todo en el marco de la legalidad.


Cartel publicitario de la película Elizabeth,
ganadora de un Oscar, dirigida por Shekhar Kapur

Es una anécdota muy curiosa, que el mismo día, en que murió William Shakespeare, el 23 de abril del 1616, también fallecieron Miguel de Cervantes y el Inca Garcilaso de La Vega. Considerados los tres grandes escritores de la época; uno anglosajón, el otro hispano y el tercero hispanoamericano.


Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi

sábado, 1 de octubre de 2016

La percepción estética a través del Arte



De la escases a la abundancia

Las pinturas son una buena guía para evaluar los cánones de la belleza en cada época de la historia, en especial, cuando del cuerpo femenino se trata y se nos presenta desnudo, expuesto para ser admirado y, la representación de su contextura física, está ligada de forma explícita a la calidad de vida que se posee en ese tiempo específico, en especial, a la abundancia o escases de alimento al que se dispone.

Durante el Renacimiento, siglos XV y XVI, la estabilidad económica adquirida a fuerza de conquistas territoriales y el surgimiento de pequeños terratenientes, en contraposición a los grandes señores feudales, ofrece a éste segmento reducido de la población un bienestar monetario que de inmediato se va a manifestar en una mejor alimentación o al menos, en el intento de poseer una de forma constante. La representación de las mujeres es esbelta, como nos lo manifiesta Rafael Sanzio.

"Las tres Gracias", (17 x 17 cms), 1504
Museo Condé, Chantilly, Francia.

Si a estas las comparamos con las modelos utilizadas por Peter Paul Rubens, en el mismo tema de pintura, las mujeres aparecen rellenas y rozagantes, tal vez demasiado, siendo obvio que él, Rubens, nos está personificando la abundancia que en el Barroco se vivió. Esa época histórica transcurre entre los años 1575 al 1715, y es una de riquezas, en la que un sector de la población surge, la clase media, y desea igualarse con las clases nobles o aristocráticas, pero de inmediato, sin pérdida de tiempo, fomentando el desprecio de esa élite, sin darse cuenta aun, que en la nueva riqueza de aquellos, radica el incremento de la fortuna de ellos.

"Las tres Gracias", c. 1635
Museo del Prado, Madrid, España

Pero más allá de una imitación burda de estilos, en la que se mezclan algunas cosas de calidad con muchas imitaciones baratas, que recargan el entorno y aparentan bienestar económico, está la alimentación, hasta ese momento esquiva para éste sector de la población y en el que el exceso va a ser sinónimo de prosperidad. El principal entretenimiento de la época son las fiestas y los banquetes, en donde la comida se sirve de manera creativa y cada día aparecen tentadoras recetas, dignas de los reyes, producto de su refinamiento. Es en éste período de tiempo en el que se desarrolla la gastronomía francesa, a manos del chef La Varenne, los sutiles sabores de las especies (perejil, tomillo, laurel, etc.) son realzados con aceite o mantequilla, y la repostería toma un nuevo rumbo acompañada del recién llegado chocolate, elaborado con el cacao proveniente de América. Demasiada tentación.

"El banquete", 1755
Autor: William Hogarth

Un buen ejemplo de éste derroche gastronómico se ve reflejado en la película Vatel, en la que el chef François Vatel, prepara en honor del rey Luis XIV, una elaborada cena de más de 80 platos. 

Gérard Depardieu interpreta al chef Vatel, quien es un perfeccionista.
"Vatel", 2000
Dirigida por Roland Joffé

No en balde las mujeres eran rellenas, al menos en éste exclusivo segmento de la población, porque en el resto, los más bajos, el hambre era constante, y en esa época no existía ningún artista que reflejara esa triste realidad, hasta mediados del siglo XIX en donde algunos: Jean-François Millet y Vincent van Gogh expresaron con sentimiento ese contexto. En las “Espigadoras”, Millet nos expresa con maestría lo difícil de conseguir el alimento, mujeres agachadas por debajo de la línea del horizonte, que las vincula aun más con la tierra, recogiendo las sobras de espigas de trigo dejadas atrás por los cosechadores. Al no verse el rostro de ninguna, representa a todas y aunque ellas se ven algo rellenas a consecuencia de una dieta exclusiva de carbohidratos, su salud es precaria y las enfermedades debilitantes son constantes.

"Las espigadoras", 1857
Museo D´Orsay, París, Francia

Del mismo modo, Vincent van Gogh representa el drama de la clase obrera que sólo tiene papas para alimentarse, día tras día, denotándose la delgadez en los rostros resignados de los comensales.

"Los comedores de papas", 1885
Museo van Gogh, Ámsterdam, Holanda

Estos cuadros son hoy en día admirados y elogiados, pero en su tiempo fueron muy criticados, por tratarse de una realidad que todos evadían, y más aun, cuando algunas clases sociales disfrutaban de una efervescencia económica a raíz de La Revolución Industrial, entonces su ideal estético era otro, alegórico, idealizado, con la perfección de las diosas y ninfas. Pero por suerte, y en beneficio del arte moderno, los estándares cambiaron y surgió una nueva generación de artistas que inspirados en el arte primitivo representaron a la mujer en su esencia, destacando sus rasgos más característicos: caderas y senos, símbología de la fertilidad.


"Desnudo recostado", 1919
Autor: Amadeo Modigliani
Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), Nueva York


 Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi
 

jueves, 4 de agosto de 2016

La vacunación en Venezuela

 
En el año 1804 el niño venezolano Luis Blanco se convirtió en la primera persona en ser vacunado en contra de la viruela en América, gracias a una jornada de vacunación ordenada por el rey español Carlos IV.
 
El rey del Imperio Español, Carlos IV, ordena la creación de
La Real Expedición Filantrópica de la Vacunación. Hazaña
apoteósica que buscó el erradicar la terrible enfermedad de
todos los habitantes del imperio.
 
La viruela era considerada para la época como una Plaga Bíblica, capaz de diezmar a la población sin poder hacerse nada para detener tal calamidad. En 1803 el rey, quien había perdido a un hijo por ésta enfermedad, decreta una jornada de vacunación a lo largo y ancho de todo el territorio dominado por España, un imperio en donde nunca se ponía el Sol.
 
Ruta en América de La Real Expedición Filantrópica de la Vacunación o
Expedición Balmi, en honor a su promotor. La jornada duró 10 años.
 
Hacia América parte un contingente de 10 médicos y 22 niños huérfanos para tal fin. La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, como se conoció, a bordo del navío “María Pita”, mantiene al virus vivo, inoculando a un niño a la vez, a lo largo del viaje a través del Océano Atlántico, con la técnica del momento: brazo a brazo, en donde uno ya vacunado, con el contacto de su sangre inmunizaba al siguiente, siendo ésta la única técnica de la época que se conocía para mantenerlo vivo.
 
Escultura en La Coruña, España, en honor a los 22 niños que participaron
en la expedición.
 
El barco atraca en el puerto de La Guaira y parte del contingente se baja para comenzar su estoica labor liderada por el Dr. José Salvany, comenzando en Caracas, de allí a otras ciudades de Venezuela, para luego proseguir por Cartagena, Bogotá, Quito, Chile, Perú y el Alto Perú, hoy Bolivia, muriéndose éste médico, en desempeño de su labor, en Cochabamba, Bolivia en 1810.
 
La embarcación "María Pita" llega a las costas venezolanas y sube a Caracas
el doctor José Salvany y continúa camino con destino a México
el doctor Francisco Balmis.
 
La jornada de vacunación fue tan exitosa que, el entonces joven, Andrés Bello, escribe “Oda a la Vacunación”.
 
El multifacético talento de Andrés Bello es reconocido por el gobierno de
Chile al honrar su imagen en su billete de más alta denominación.
 
Del mismo modo, el descubridor de la vacuna, el británico Edward Jenner, se refirió, con respecto a ésta expedición: “No puedo imaginar que en los anales de la Historia se proporcione un ejemplo de filantropía más noble y más amplio que este.”
 
Edward Jenner, médico inglés que descubrió la vacuna contra la viruela,
considerado por muchos como "El Padre de la Inmunología", se enfrentó
por muchos años a la burla y el menosprecio, hasta que el Mundo finalmente
reconoció su aporte a la salud pública, lográndose erradicar por completo
ésta enfermedad.
 
En el año 2015 el escritor Javier Moro publica su obra A flor de Piel en la que narra la vida de los niños a bordo de la embarcación.
 
 
 
 
Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi

domingo, 31 de julio de 2016

La conspiración de los mantuanos



Corre el año 1808 y Venezuela vive desde hace un tiempo una agravante crisis económica, ocasionada principalmente por las guerras napoleónicas en Europa. Aunque lejos en apariencia, éste conflicto afecta de manera indirecta a toda América. Aunado para colmo de males, la ingenua firma del Tratado de Fontainebleau por el valido del rey e España, Manuel Godoy, quien le permitía al ejército francés cruzar por su territorio para invadir a Portugal. Napoleón, aprovechó la situación y envió alrededor de 100.000 soldados a la Península Ibérica, generándose de inmediato el descontento generalizado de la población y las revueltas sucesivas en contra del rey Carlos IV a favor de su hijo Fernando VII. Presionado, el padre abdica a favor de su hijo y escapa a Francia. El nuevo rey de España busca el reconocimiento del Emperador Francés y viaja a principios de mayo a Bayona, Francia, para entrevistarse con él, y se entera que Napoleón tiene otros planes: el sustituir a los Borbones por los Bonaparte, nombrando a si a su hermano mayor, José, cómo el nuevo rey de España. Fernando VII es apresado.


Napoleón Bonaparte, emperador de Francia
José I Bonaparte, rey de España
Joaquín Murat, rey de Nápoles

En Venezuela se corrían rumores pero la información oficial llegó a mediados de julio, dos meses después del derrocamiento y apresamiento del rey Fernando VII en Francia. El bergantín francés “Serpent” atraca en el puerto de La Guaira y su capitán sube a Caracas para solicitarle al Capitán General de Venezuela, Juan de Casas y Barrera, que reconociese como nuevo rey de España a José I Bonaparte. El empleado de la gobernación que sirvió como traductor, fue un joven de 27 años de edad, Andrés Bello. El Capitán General no se precipita y por los momentos no toma una decisión, pero en el ínterin, la noticia se corre por la capital y se despertó, otra vez, el fervor independentista de algunos, no de todos, ni siquiera de la mayoría. Pero de igual forma, la algarabía de la muchedumbre, apoyando al depuesto rey de España, Fernando VII, obliga al capitán del bergantín francés a bajar de nuevo a La Guaira y refugiarse en su barco en espera de la respuesta positiva de Juan de Casas.  Evento que pasará a la historia como “La rebelión de los mantuanos”, pero no termina allí. Mientras los franceses esperan ansiosos en su barco la respuesta oficial, llega también al Puerto de La Guaira un barco de guerra inglés, la fragata “Acasta”, más grande y mejor equipada que su contraparte la francesa y la toma sin mayor resistencia , apresando a su capitán.


La fragata inglesa Acasta  al mando del capitán Philip Beaver, somete al
bergantín francés de Serpent junto a su capitán, en el Puerto de La Guaira,
limitando así la influencia napoleónica en el Caribe.

Ahora, es el turno del capitán inglés, Philip Beaver, quien sube a Caracas y solicita audiencia con Juan de Casa. Interesante cambio de eventos; hasta hace nada Reino Unido era enemigo acérrimo de España, pero como las oportunidades se presentan calvas, Inglaterra, más enemiga de Napoleón, es de pronto y por pura conveniencia, la nueva amiga de España.

La ciudad de Caracas a principios del siglo XIX con la esbelta torre de
la catedral antes de su derrumbe en el Terremoto de 1812.

El Capitán General de Venezuela tiene un dilema, reconocer al nuevo rey, Fernando VII, aunque apresado, o serle fiel al depuesto Carlos IV. Los mantuanos, que poseen una agenda oculta, apoyan, tan sólo de palabra, al nuevo rey, pero desean crear una Junta Provincial, la cual les daría a los venezolanos más autonomía, distanciándose tanto de Francia como de España, inspirados por supuesto en el éxito obtenido por los Estados Unidos veinticinco años atrás, cuando se independizaron de Gran Bretaña.

La familia real española en 1800. Cuadro pintado por Francisco Goya, quien
aparece atrás y que en la actualidad está en el Museo del Prado.
El rey Carlos IV a la derecha y su hijo Fernando, futuro rey de España,
se destaca a la izquierda de azul, junto a la esposa que aún no conoce, razón
por la cual su rostro no se muestra.

Los mantuanos: José Félix Ribas, Mariano Montilla, Martín Tovar, Simón Bolívar, su hermano Juan Vicente, entre otros, vociferan y caldean los ánimos. Ya ni siquiera los satisface el crear una Junta, ya hablan de independencia. El Capitán General, entre la espada y la pared, desea poner orden y les sugiere al grupo que se retiren a sus haciendas, para no tener que arrestarlos y crear así otro conflicto, uno de carácter social, siendo todos ellos hijos de prominentes familias de muy alto poder económico.

Primer mapa de la ciudad de Caracas elaborado en 1578

Juan de Casas entonces solicita al consejo del Ayuntamiento que se pronuncie y proponga una alternativa. Ellos después de intensas deliberaciones llegan a la conclusión de crear, efectivamente, una Junta Provincial, compuesta por 18 miembros que incluya incluso a un representante del pueblo. Los mantuanos están eufóricos pero el Capitán General no tanto, si él acepta la propuesta diluye su poder. Para suerte suya y sin aun haber proclamado su decisión, llega desde España un barco en representación de la Junta Suprema de Sevilla, portavoz del depuesto rey Fernando VII, ratificándolo como Capitán General. El orden se había restituido, pero los mantuanos, tan cerca de lograr su objetivo, se vieron traicionados por el destino, e intentaron desesperadamente retomar el control.

La Junta Suprema de Sevilla, creada a finales de mayo de 1808, se conforma
con representantes de otras Juntas Provinciales de España, como poder político
que se resiste al nuevo gobierno impuesto por Napoleón.

Se reunieron en casa de José Félix Ribas, mantuanos, criollos y militares descontentos, redactaron y firmaron un documento, en el que se le solicitaba a Juan de Casas la creación de la Junta Suprema de Caracas, para así distanciarse de España en caso dado que Francia tomara el control absoluto del reino.

Bandera que será adoptada en 1810 por la Junta Suprema de Caracas, en la
que se destaca en la franja centra el "apoyo" al rey Fernando VII.

Juan de Casas recibe el documento, lo analiza, evalúa las consecuencias, convoca a las milicias y ordena el arresto de las 45 personas que habían firmado la petición “conspiradora”, entre ellos el conde de Tovar, el marqués del Toro y Antonio Fernández de León, futuro marqués de Casa León.


Las milicias, fieles al rey, arrestan a todos los conspiradores: mantuanos,
criollos y soldados descontentos, que buscaban crear una Junta de Gobierno
independiente a la de España en su afán de independencia.

Para mayo de 1809 todos los involucrados ya habían sido liberados y la conspiración erradicada, pero no el descontento y la determinación de sus cabecillas, que habrán de esperar hasta el 19 de abril de 1810 para ver su sueño hecho realidad.


Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi

sábado, 2 de julio de 2016

Piet Mondrian


Cuando uno piensa en arte se imagina obras aisladas, no en los recorridos para llegar a ellas, más aun cuando el artista ya está consagrado y su estilo grabado en nuestra mente. Todos empiezan igual, transitan los mismos senderos y, en un punto de inspiración divina, dan un paso que los lleva a la gloria, a veces. El punto de partida está en nuestro entorno, la moda, la admiración por otros. Quien se queda se diluye, quien avanza, en busca de un estilo personal, se arriesga a perderse o a desarrollar una forma de expresión novedosa, casi siempre incomprendida, pero con constancia, experimentación y repetición se deja huella. Ese es el caso del holandés Pieter Cornelis Mondriaan (1872 al 1944).



Autorretrato, 1900

Piet Mondrian, como se hizo llamar al llegar a París, adapta su estilo artístico a la imperante influencia cubista desarrollada por Pablo Picasso y Georges Braque, a la que todos estaban imitando, “en Roma has como los romanos”. Eso lo encaminó pero no lo definió. Como dijo él, “el cubismo es un puerto, pero no el destino final.” Y es en su serie de árboles en donde se puede ver mejor este deambular.


Ya define los colores con los que habrá de trabajar: rojo, azul y amarillo.
"El árbol rojo" 1910
Haags Den Gemeentemuseum, La Haya, Holanda
El perpendiculismo creado por el "caos" de las ramas van a inspirar su estilo posterior.
"El árbol gris" 1911


Define en su visión mística universal un código con el que trabajó por más de 30 años, a riesgo de ser repetitivo, una interpretación de lo que nos rodea en un contexto abstracto geométrico con tan sólo tres colores, los primarios: amarillo, azul y rojo, ya que el blanco (presencia de luz) y el negro (ausencia de luz) no son en sí colores desde el punto de vista físico. 



El cubismo poco a poco se va diluyendo para abrirle paso a lo que será su estilo característico, pero es un proceso, no es inmediato y la experimentación constante define su carácter.

"Manzano en flor" 1912


Además, su obsesión es tal que prohibió el color verde en su casa, sólo los primarios, de lo contrario se sentiría como un profano en su propio templo. 

"Composición con amarillo" 1930
Colección Privada

Se empeñó en buscar el equilibrio perfecto equilibrando la obra por el peso visual del color, siendo el azul el más pesado y el amarillo el más liviano, auto limitándose a un modelo de líneas rectas perpendiculares entre sí, "Geometría Cósmica". 

"Composición C (N° III) con rojo, amarillo y azul" 1935
Colección Privada en préstamo al Tate Modern, Londres

Todo es una fracción de lo que percibimos, la obra, al no estar sangrada, continúa más allá del bastidor, se extiende en nuestra imaginación.

"Composición 10" 1942
Colección Privada

La amistad entre Piet Mondrian y Theo van Doesburg (1883 al 1931) los lleva a desarrollar De Stijl (El Estilo), vanguardia artística, que busca la integración total de las artes. Íntimos colaboradores, que por una  diferencia de criterios, se distancian hasta convertirse casi en rivales. Mondrian consideraba la cuadrícula perpendicular como la única forma de composición, rechazando los círculos y en especial las diagonales, en cambio, Theo van Doesburg su fiel colaborador, deseaba experimentar, autodefinirse, conseguir su propio camino y prueba con algunas diagonales, lo que generó la crisis entre ellos. Por años no se volvieron a hablar, pero una vez liberado del yugo ortodoxo de su maestro, Theo se deja llevar y crea una variante propia del neoplasticismo y logra así pasar a la historia.

Construcción inspirada en Piet Mondrian.
Años 50, Holanda

 Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi