lunes, 19 de agosto de 2013

El Expresionismo Abstracto


Los artistas en general, una vez que lograron independizarse del clientelismo comercial y se convirtieron en “agentes libres”,  comenzaron, por primera vez, a asumir un rol más sensible con respecto a lo que realmente les afecta, en el contexto social, político y económico, del planeta en el que viven. Dejaron de pintar para el gusto de otros y empezaron a hacerlo al de ellos… y el arte moderno comenzó.

Era absurdo, que tras haber vivido y sufrido la calamidad de una guerra y sus consecuencias, por más acostumbrados que pudieran estar de ellas, su paleta de colores, estilo o temática, no se vieran afectados, hasta que apareció Francisco de Goya y nos legó una obra impresionante, al margen de su cotidianeidad, en la que nos manifiesta de manera muy gráfica, lo que él opina del entorno en el que vive: Caprichos, Los Desastres de la Guerra y su pintura negra.

Francisco Goya, "Dos viejos comiendo".

A partir de ese momento, muchos artistas fueron más críticos y asumieron un rol más relevante en la sociedad. Razón por la cual, es imposible, qué, tras haber visto, vivido o sufrido La Segunda Guerra Mundial, alguien pudiese mantenerse aislado y asumir que no sucedió. De allí es que un grupo de artistas estadounidenses, y algunos extranjeros exiliados, comenzaran a manifestarse con respecto a la temática que pintan o el método utilizado, dando origen al Expresionismo Abstracto, el primer estilo típicamente norteamericano. Aunque es irónico, los artistas pertenecientes a éste movimiento, rechazaron ser etiquetados con ese nombre, argumentando que no era abstractos y que no tenían nada que ver con el Expresionismo… ellos preferían ser conocidos como La Escuela de Nueva York, porque allí fue en donde más desarrollo tuvo, y Manhattan era, desde hacía ya un tiempo, La Capital Mundial del Arte; París se había afectado un poco por culpa de los nazis.

Robert Motherwell, serie, "Elegía a la República Española".

Aunque hay que ser objetivos, su estilo, en la gran mayoría de los casos, si es Abstracto y es MUY Expresivo.

Willem de Kooning en su estudio.

Casi todos los artistas de ésta “Escuela”, redujeron sus paletas de colores a lo esencial, algunos incluso al monocromismo, como es el caso de Franz Kline y Robert Motherwell, pero todos, vieron en los cuadros de grandes formatos, el tamaño ideal para plasmar su obra, otorgándole a lo “esencial” el protagonismo que se merece, llegando ellos a ser, los antecesores del Arte Minimalista.

Franz Kline en su estudio.

El Expresionismo Abstracto es entonces el reflejo del artista por el entorno que le ha tocado vivir: La Gran Depresión de 1929 y La Segunda Guerra Mundial, sin contar ahora, además, con los problemas y angustias personales, pero nada se hubiese logrado sin el apoyo de los mecenas, que apoyaron a éste arte floreciente, poco entendido y elitesco, porque no hay duda, mientras más abstracta es la imagen o el concepto, más se aleja del entendimiento de la masa, que es meramente figurativa. Los mecenas entonces fueron clave en la difusión para el entendimiento de éste movimiento.

Lee Krasner trabajando en su estudio.


Peggy Guggenheim fue pieza clave en la difusión
y el entendimiento del Expresionismo Abstracto.
 En éste sentido, Peggy Guggenheim fue para los artistas del Expresionismo Abstracto, lo que Gertrude Stein fue para los vanguardistas de principios de siglo; el motor que movió la máquina; el corazón que los aglomeró, los definió y los integró como grupo. Peggy, utilizó sus recursos personales, heredados, luego que su padre se hundió con el Titanic, para promover, lo que ella creía era el camino y creó, en 1942, la Galería “Art of this Century”, en Nueva York, importantísimo centro de difusión, en la que se dieron a conocer: Alexander Calder, Lee Krasner y su esposo Jackson Pollock, Robert Motherwell, Willem de Kooning y Mark Rothko entre otros. La Galería se mantuvo abierta durante toda la guerra y cerró en 1946,  cuando, ya finalizada, Peggy regresó a Europa.

Durante éste período de guerra mundial, muchos artistas influyentes se trasladaron a los Estados Unidos y escogieron a la pujante Nueva York como su ciudad de asilo: Salvador Dalí y su esposa Gala, Piet Mondrian, Yves Tanguy, Léger, Joan Miró, André Bretón y por supuesto, Max Ernst, esposo de Peggy Guggenheim. Gracias a ellos se terminó de consolidar Nueva York, como la capital artística del Mundo.

Los artistas del Expresionismo Abstracto norteamericano, tomaron de los surrealistas recién llegados algunos conceptos, entre ellos, el más relevante fue: “El Automatismo Psíquico”, que permitía brotar del subconsciente toda la pasión creadora sin que la razón tuviese, en su arte, mucha cabida, era algo así como expresar desde el alma y directo al lienzo, desarrollándose el “Action Painting” de Jackson Pollock, que es una especie de danza gestual del artista sobre el lienzo, coloreando sin utilizar caballete o pincel, sino a través de la lata de pintura a la tela, utilizando un palo. Un término que se acuñó como “Dripping”, que a él lo enfurecía, ya que  consideraba el goteo como un procedimiento “casual” y no metódico. Ya, con el paso del tiempo, ambas expresiones son válidas, sobre todo porque el afectado murió hace muchos años, pero no sin dejar un extenso legado de nuevos artistas que se habrán de inspirar en él.

Ed Harris en la película "Pollock", 2000




Jackson Pollock, era del Medio Oeste Norteamericano, tímido, introspecto, con una gran dependencia por el alcohol, quien de pronto se vio abrumado por la prensa y un público entusiasmado, que lo consideraban el mejor artista vivo de los Estados Unidos, una presión extra que no necesitaba y que lo llevó al aislamiento, pero, a pesar de la austeridad en que vivía, junto a su esposa, fue financiado, de manera directa e indirecta por el Congress of Cultural Freedom, una organización dependiente de la CIA, que buscó en algunos pintores, la plataforma ideal para promover la “libertad” expresiva de occidente, en contra de las regulaciones de tema y estilo que se intensificaban en los países comunistas bajo el régimen de Stalin.

Jackson Pollock, "Postes Azules", 1952
National Gallery de Australia.

Como es natural, los estilos duran una generación o menos y el Expresionismo Abstracto le dio paso a un estilo ecléptico que luego le abrió las puertas al Pop Art, un movimiento más visual, cotidiano y “Popular”, identificándose mucho más con la masa que no tenía que analizar para entender lo que veía; un arte publicitario.


Escrito por Jorge Lucas Alvarez Girardi

2 comentarios:

  1. Excelente artículo, recomiendo leerlo....

    ResponderEliminar
  2. Impecable! gracias por tomarse el trabajo de publicarlo.

    ResponderEliminar